El Pilates como terapia sexual
Sánchez confirma que cada vez son más los hombres que se animan a apuntarse al centro «tanto para mejorar su educación postural, fortalecer la columna y lograr más resistencia, como para complementar otras prácticas deportivas más exigentes». También personas muy mayores que de otra manera no harían ejercicio. Y embarazadas, que lo conciben como un entrenamiento excelente en este momento tan especial de su ciclo vital. «Consiguen un embarazo más confortable y una recuperación más rápida. Una vez la mujer da a luz, impartimos en el centro ejercicios hipopresivos abdominales para volver a preparar el cuerpo para una actividad física normal y conseguir recuperar más rápido la figura».
Según Susana Sánchez, la práctica del Pilates repercute hasta en la intimidad de la pareja. «Se presta mucha atención al suelo pélvico, a músculos profundos implicados en las relaciones sexuales que pueden lograr mayor elasticidad y resistencia».